Cinco cosas que hacer en el lecho de muerte de un ser querido

1. Lectura de la Escritura

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Aún si el moribundo está dormido, o pareciera que está ausente mentalmente, lee las Escrituras. Si cuentas con tiempo, lee los acontecimientos de la resurrección de Jesús en los Evangelios (Mateo 26-28, Marcos 14-16, Lucas 22-24, Juan 18-21). Lee los Salmos (23, 27, 32, 46, 51, 90, 100, 116, 130, etc.). A continuación se encuentran algunos otros pasajes de consuelo:

  • Salmo 4:8
  • Salmo 27:1
  • Salmo 31:1
  • Salmo 73:26
  • Lucas 2:25-32
  • Juan 3:16-17
  • Juan 10:14-28
  • Isaias 53:4–5
  • Lucas 23:39–43
  • Juan 11:21–27
  • Romanos 14:7–9
  • 2 Corintios 5:1–10
  • 2 Timoteo 4:6–8
  • Apocalipsis 7:9–17
  • 1 Corintios 15

2.   Entona un himno

Los himnos están llenos de consuelo, así como la música. Es sorprendente como muchos de los himnos antiguos hablan acerca de la muerte. Intenta tomar un himnario antiguo y encuentra un himno que reconozcas. Lo más probable es que los últimos versos mencionen el momento de morir. Canta los himnos que te gusten. Si no tienes un himnario a la mano, toma uno prestado de tu iglesia local.

3.   Ora

Ora el Padrenuestro. Ora los Salmos. Ora las oraciones en el himnario. Pide por el don de la fe, por una muerte bendecida, por paz. El Señor escucha y ha prometido responder a nuestras oraciones.

4.   Llama al pastor

El pastor quiere estar ahí, quiere llevar el consuelo de la misericordia del Señor, el perdón de los pecados, y la paz del Evangelio. El pastor ha estado ya en esta situación antes y puede brindarte su conocimiento y guía, junto con el consuelo de las Escrituras.

5.   Habla

Nos encontramos al borde de la muerte con la confianza de la fe en Cristo. Reconociendo la resurrección de Jesús, y que el aguijón de la muerte ha sido removido, no nos acobardamos cuando la muerte está a la vista. Cristo nos ha librado del temor de la muerte, y sabemos que para los bautizados del Señor “vivir es Cristo, y morir es ganancia”.

Nota: cuando la hora de la muerte se encuentra cercana, el pastor observará un rito llamado “Encomienda de los moribundos”. Este es un bello servicio de la Escritura y oración.

Aquí una versión resumida para ser usada cuando un pastor no se encuentra presente.

Encomienda de los moribundos (para cuando un pastor no se encuentra presente). En el nombre del Padre y del Hijo ✝ y del Espíritu Santo. Amén.

Oremos

Señor Dios, Padre celestial, ten misericordia de tu hijo(a) *nombre*, perdónale todos sus pecados, y consuélalo(a) con la promesa de la resurrección a la vida eterna por tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor, quien vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, desde ahora y por siempre.

Amén.

Se procede a la lectura del Salmo 23 o Salmo 30

Uno o más de los siguientes pasajes es leído

  • Juan 10:27-29
  • Mateo 11:28-30
  • Juan 3:16-21
  • Apocalipsis 7:9-17

El Credo de los apóstoles es confesado

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos. Al tercer día resucitó de entre los muertos. Ascendió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo, y la vida eterna. Amén.

Se ora la letanía de los moribundos

Oh Señor, ten misericordia Oh Cristo, ten misericordia Oh Señor, ten misericordia Oh Cristo, escúchanos

Dios Padre en los cielos, ten misericordia

Dios Hijo, redentor del mundo, ten misericordia

Dios Espíritu Santo, ten misericordia

Ten piedad de nosotros, sálvanos, buen Señor

Ten piedad de nosotros, ayúdanos, buen Señor

De todo pecado, de todo error, de todo mal;

De los engaños y ataques del maligno: Señor, líbranos

A través de del misterio de Tu santa encarnación, A través de Tu santa Natividad,

A través de Tu santo bautismo, ayuno y tentación, A través de Tu pena y agonía,

A través de Tu sudor sangriento, A través de Tu pasión y Tu cruz,

A través de Tu preciosa muerte y sepultura,

A través de Tu gloriosa resurrección y ascensión,

A través de la llegada del Espíritu Santo, el Consolador; socórrenos, buen Señor

En todo tiempo de tribulación, en todo tiempo de prosperidad, a la hora de la muerte, y en el día del juicio final; ayúdanos, buen Señor.

Nosotoros pecadores, te imploramos, óyenos, oh Señor

Que salves a *nombre* de todo mal y de la muerte eterna, te imploramos nos escuches, buen Señor.

Que perdones todos sus pecados, te imploramos nos escuches, buen Señor.

Que le concedas a *nombre* descanso y bendición eterna, te imploramos nos escuches, buen Señor.

Cristo, el Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia

Cristo, el Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia

Cristo, el Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, concédenos Tu paz

Oh Cristo, escúchanos

Oh Señor, ten misericordia

Oh Cristo, ten misericordia

Oh Señor, ten misericordia. Amén.

Padre nuestro,

que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy;

y perdónanos nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden;

y no nos dejes caer en la tentación;

mas líbranos del mal.

Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Oración

*Nombre*, ve en paz. Que Dios Padre, quien te creó, que Dios ✝ Hijo, quien te redimió y salvó con su sangre, que Dios Espíritu Santo, quien te santificó en las aguas del santo bautismo, te reciba en la compañía de los santos y los ángeles para esperar la resurrección y la vida en la luz de Su gloria por la eternidad. Amén.

El Nunc Dimittis es orado o cantado

Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra;

Porque han visto mis ojos tu salvación,

La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; Luz para revelación a los gentiles,

Y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria sea al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,

como era en un principio, ahora, y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Si la muerte ocurre, se debe orar la siguiente oración

Oh, Dios Padre, fuente y manantial de toda bendición, te damos gracias porque has guardado a *nombre* en la fe y ahora lo(a) has tomado para ti. Consuélanos con tu santa Palabra y danos fuerzas para que cuando llegue nuestra última hora, podamos dormir tranquilamente en ti, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Bendición

El Señor nos bendiga y nos guarde;

el Señor haga resplandecer su rostro sobre nosotros, y tenga de nosotros misericordia; el Señor alce sobre nosotros su rostro, y ✝ nos conceda Su paz. Amén.

Publicado originalmente en inglés por el Pastor Bryan Wolfmueller

Traducción y adaptación: O.F.

S.D.G.

Pastor Bryan Wolfmueller
Bryan Wolfmueller, pastor of St Paul and Jesus Deaf Lutheran Churches in Austin, TX, author of "A Martyr's Faith for a Faithless World", "Has American Christianity Failed?", co-host of Table Talk Radio, teacher of Grappling with the Text, and theological adventure traveler.